Creo en la educación

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domingo, 9 de marzo de 2014

Un brindis por la fantasía


¿Qué sería de nosotros si no existieran los sueños, si no existieran las ilusiones, si no existiera la fantasía?
El día a día monótono y gris inundaría nuestro mundo como una nube triste y melancólica. El sol no saldría y la niebla nos impediría ver el color, el brillo y también ese horizonte lejano, ese futuro que creamos en nuestra mente ilusión tras ilusión.

Ha pasado el carnaval y se ha llevado la magia de los sueños, esa bola de cristal en la que reflejamos nuestros deseos, en la que nos inventamos, representando el papel que nos entusiasma y  que en el fondo nos pertenece. En realidad durante el carnaval, nuestros deseos se realizan por unos momentos: trajes de colores, hadas, brujas, payasos, fantasías…  Y son los niños los que, con sus caritas ilusionadas y sus palabras entrecortadas por la emoción, nos transmiten que todo es posible si nosotros nos empeñamos.

Dejemos a los niños que vivan esos sueños a través del disfraz, no sólo en carnaval sino en el día a día, permitiéndoles que vuele su imaginación a través de historias, dibujos… y dejemos a la creatividad un rinconcito en nuestro quehacer. Ella será su bandera y con ella construirán sus ideas y principios morales, jugarán a lo que quieren ser, e  irán forjando su mundo porque, en realidad, con el disfraz y con la imaginación interpretarán siempre el papel del bueno de la historia e, incluso, al malo más malo lo utilizan para ayudar a la amada, para rescatar a Caperucita de las fauces del lobo o para salvar al mundo de algún desastre venidero.
Y disfracémonos también nosotros cada día de aquello que queremos ser, aunque sólo sea cerrando los ojos y viéndonos reflejados en el lago de la vida…. Y así, quizá se cumplan nuestros deseos. 

               
                                             Presentación clase roja from o4carmen




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lunes, 3 de marzo de 2014

Pequeños poetas

Un año más metidos en la vorágine del quehacer diario. Un año más creciendo y creciendo con las experiencias. Un año más aquí con los pequeños disfrutando de sus ilusiones, de sus ocurrencias y de su cercanía.
Son cariñosos, dulces, fáciles de ilusionar y agradecidos. ¡Cuánto nos pueden enseñar!

Hasta ahora en la biblioteca de aula hemos escuchado cuentos, leído imágenes, aprendido poesías, hemos visto libros y creado alguno que otro también. Pero ahora nos toca enfrentarnos a una gran tarea: ¿qué es una poesía? Fácil, ¿verdad? Pero muy difícil de entender y muy difícil de explicar. Pues bien, manos a la obra.

-         ¿Sabéis que es una poesía, un poema?
-         No seño.
-         Si, si, eso que se aprende y que decimos todos juntos
-         ¿Conocéis alguna?
-         Bueno la del otro día de la Tía Mónica. ¿A que sí, seño?
-         Pues claro, es verdad. La de la tía Mónica.
-         La del chino mandarín. Y la de… esa de la cara. Te acuerdas seño?
-         Ah si. La de “Tengo dos orejas una y dos” Si, si. Es una poesía, pero también es una canción. La decimos cantando, ¿no?
-         Si, es verdad. Entonces seño…
-         Bien, bien, las poesías se dicen de forma que  parecen cantadas.
A veces parecen canciones pero sin música. Y además, si quieres puedes ponerle música. Por ejemplo: “En mi cara redondita tengo ojos y nariz y también tengo una boca para cantar y reír” ¿Y si le ponemos la música de “la Virgencita del Carmelo” que os gusta tanto? ¿Lo intentamos?
-         ¡Qué bien queda, seño!
-         Pues claro, es que la poesía es contar una historia o un cuento, pero de una forma bonita, que parezca una canción. Y los que escriben poesías se llaman poetas. Sabéis, os voy a contar un secreto. No se lo digáis a nadie
-         Vale, vale. Venga dilo seño.
-         A ver, en silencio porque voy a  hablar bajito para que nadie se entere, ¿eh?
-         ¡Vale, vale, callados todos! (dice Carlos Salgado con complicidad)
-         Mirad. Yo soy poeta y me gusta hacer poesía. ¿Queréis que os haga una? ¿A quién, a quién se la hago?
-         Siiii. A mi, a mi… Rífalo si no, no vale, seño. “En un café se rifa una gato…”  ROCIO!
-         Bien, Rocío. ¿Qué podemos decir de Rocío?
-         Que es guapa
-         Que le gusta hacer fichas
-         Que atiende, seño. Y que no se sale…
-         Bien, bien. Muchas cosas. Podemos contarlo como un cuento. ¿Cómo empiezan los cuentos?
-         Había una vez
-         Muy bien. ¿Y quien es el personaje de nuestro cuento?
-         Rocío.
-         A ver quién se atreve a empezar el cuento de Rocío
-         Yo, seño.
-          Vale, Paula comienza
-         “Había una vez una niña que se llamaba Rocío.  Era muy guapa y le gustaba ir a la escuela para hacer bien las fichas”
-         Muy bien Paula. Un cuento muy bonito. Pues ahora lo voy a decir en verso, en poesía. Como yo soy poeta…
“ Rocío es muy bonita
le gusta ir a la escuela
con su señorita”
  
-         Claro seño, así se dice más bonito. Yo también quiero
-         A ver Damián…. “Se llama Damián y corre del alacrán”
-         Yo, YO…
-         Vale Paola escucha: “se llama Paola y nunca juega sola
-         Yo, Yo
-         Bien Gabriel: “Se llama Gabriel y salta con un pie
-         Yo, yo
-         A ver, Carlos Salgado: “se llama Carlos Salgado y le gustan los…. A ver, a ver…
-         Los helados seño
-         Que bien! Salgado-helados. ¡Estupendo! ¡Tú también eres poeta como yo, Daniel. A ver, otro poeta que haya en la clase
-         Seño, mira: “Se llama Elena y es una nena”
-         Muy bien, Daniel. ¡Menudo poeta que estás hecho!
A ver. “se llama Carlos Olivera y le gusta comer…?
-         Peras, seño. Me gustan las peras. ¡Ja ja ja!
-         ¡Bien, cuantos poetas! Pues hagamos nuestro poema de la clase. ¿Qué os parece?
-         ¡Vale y lo pegamos en la puerta para que lo lean todas las seños!
-         Y se lo contamos a mamá, ¿vale?
-         De acuerdo, manos a la obra. ESCRIBIMOS POESÍA.



        “ Soy Andrés y pinto en la pared
Soy Rebeca y riego las macetas
Soy Gabriel y salto con un pie
 Yo soy Celia Serrano
Y siempre te doy la mano”
Soy Marcos y me monto en ese barco”

        “ Soy Paola y nunca juego sola
Soy Damián y monto en un alacrán
Me llamo Elena y yo soy una nena
Soy Daniel y yo canto muy bien
Soy David y el barco es para mi”

       “Soy Rocío y nunca tengo frío
Soy Carlos Rebollo y me gusta comer pollo
Soy Carlos Salgado y me gustan los helados
Yo soy Paula y espanto a las arañas”

        Soy Carlos Olivera y me gusta comer peras
Soy Sofía y no duermo de día
Soy Adrián y yo reparto  el pan
Soy Blanca Torrado y yo nunca me enfado
Yo soy Diego y en el barco te llevo”


-         Y si le ponemos música?
-         Vale, la del barquito de cáscara de nuez, que nos trajo Rebeca

-         Muy bien ¡pues a cantar!.