Creo en la educación

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jueves, 29 de octubre de 2015

Bienvenidos a la clase azul




¿Qué si  estoy  cansada?  Y LUEGO ME PREGUNTAN QUE POR QUÉ ESTOY CANSADA (click aquí)

Pues claro que estoy cansada. Pero todo ese esfuerzo merece la pena. ¿Qué hay de satisfactorio y enriquecedor en la vida que no requiera esfuerzo?
Después de estos duros 20 ó 30 días de adaptación mutua, es maravilloso ver sus caritas entregadas a ti, el beso de buenos días, uno a uno, al dejar sus mochilas en el perchero, la sonrisa matinal que te ofrecen, estés tú como estés. Verlos sentados  en la manta cantando canciones y batiendo palmas con sus torpes manos. Piden un beso por que sí, salen del baño y vienen hacia ti con los pantalones bajados pidiéndote ayuda… saltitos cortos y juguetones cuando te ven por la calle… ¿Qué más se le puede pedir al trabajo? ¿Y a la vida?


                       Bienvenidos a la clase azul






     










MI PRIMER HUERTO (click aquí)

domingo, 9 de marzo de 2014

Un brindis por la fantasía


¿Qué sería de nosotros si no existieran los sueños, si no existieran las ilusiones, si no existiera la fantasía?
El día a día monótono y gris inundaría nuestro mundo como una nube triste y melancólica. El sol no saldría y la niebla nos impediría ver el color, el brillo y también ese horizonte lejano, ese futuro que creamos en nuestra mente ilusión tras ilusión.

Ha pasado el carnaval y se ha llevado la magia de los sueños, esa bola de cristal en la que reflejamos nuestros deseos, en la que nos inventamos, representando el papel que nos entusiasma y  que en el fondo nos pertenece. En realidad durante el carnaval, nuestros deseos se realizan por unos momentos: trajes de colores, hadas, brujas, payasos, fantasías…  Y son los niños los que, con sus caritas ilusionadas y sus palabras entrecortadas por la emoción, nos transmiten que todo es posible si nosotros nos empeñamos.

Dejemos a los niños que vivan esos sueños a través del disfraz, no sólo en carnaval sino en el día a día, permitiéndoles que vuele su imaginación a través de historias, dibujos… y dejemos a la creatividad un rinconcito en nuestro quehacer. Ella será su bandera y con ella construirán sus ideas y principios morales, jugarán a lo que quieren ser, e  irán forjando su mundo porque, en realidad, con el disfraz y con la imaginación interpretarán siempre el papel del bueno de la historia e, incluso, al malo más malo lo utilizan para ayudar a la amada, para rescatar a Caperucita de las fauces del lobo o para salvar al mundo de algún desastre venidero.
Y disfracémonos también nosotros cada día de aquello que queremos ser, aunque sólo sea cerrando los ojos y viéndonos reflejados en el lago de la vida…. Y así, quizá se cumplan nuestros deseos. 

               
                                             Presentación clase roja from o4carmen






lunes, 3 de marzo de 2014

Pequeños poetas

Un año más metidos en la vorágine del quehacer diario. Un año más creciendo y creciendo con las experiencias. Un año más aquí con los pequeños disfrutando de sus ilusiones, de sus ocurrencias y de su cercanía.
Son cariñosos, dulces, fáciles de ilusionar y agradecidos. ¡Cuánto nos pueden enseñar!

Hasta ahora en la biblioteca de aula hemos escuchado cuentos, leído imágenes, aprendido poesías, hemos visto libros y creado alguno que otro también. Pero ahora nos toca enfrentarnos a una gran tarea: ¿qué es una poesía? Fácil, ¿verdad? Pero muy difícil de entender y muy difícil de explicar. Pues bien, manos a la obra.

-         ¿Sabéis que es una poesía, un poema?
-         No seño.
-         Si, si, eso que se aprende y que decimos todos juntos
-         ¿Conocéis alguna?
-         Bueno la del otro día de la Tía Mónica. ¿A que sí, seño?
-         Pues claro, es verdad. La de la tía Mónica.
-         La del chino mandarín. Y la de… esa de la cara. Te acuerdas seño?
-         Ah si. La de “Tengo dos orejas una y dos” Si, si. Es una poesía, pero también es una canción. La decimos cantando, ¿no?
-         Si, es verdad. Entonces seño…
-         Bien, bien, las poesías se dicen de forma que  parecen cantadas.
A veces parecen canciones pero sin música. Y además, si quieres puedes ponerle música. Por ejemplo: “En mi cara redondita tengo ojos y nariz y también tengo una boca para cantar y reír” ¿Y si le ponemos la música de “la Virgencita del Carmelo” que os gusta tanto? ¿Lo intentamos?
-         ¡Qué bien queda, seño!
-         Pues claro, es que la poesía es contar una historia o un cuento, pero de una forma bonita, que parezca una canción. Y los que escriben poesías se llaman poetas. Sabéis, os voy a contar un secreto. No se lo digáis a nadie
-         Vale, vale. Venga dilo seño.
-         A ver, en silencio porque voy a  hablar bajito para que nadie se entere, ¿eh?
-         ¡Vale, vale, callados todos! (dice Carlos Salgado con complicidad)
-         Mirad. Yo soy poeta y me gusta hacer poesía. ¿Queréis que os haga una? ¿A quién, a quién se la hago?
-         Siiii. A mi, a mi… Rífalo si no, no vale, seño. “En un café se rifa una gato…”  ROCIO!
-         Bien, Rocío. ¿Qué podemos decir de Rocío?
-         Que es guapa
-         Que le gusta hacer fichas
-         Que atiende, seño. Y que no se sale…
-         Bien, bien. Muchas cosas. Podemos contarlo como un cuento. ¿Cómo empiezan los cuentos?
-         Había una vez
-         Muy bien. ¿Y quien es el personaje de nuestro cuento?
-         Rocío.
-         A ver quién se atreve a empezar el cuento de Rocío
-         Yo, seño.
-          Vale, Paula comienza
-         “Había una vez una niña que se llamaba Rocío.  Era muy guapa y le gustaba ir a la escuela para hacer bien las fichas”
-         Muy bien Paula. Un cuento muy bonito. Pues ahora lo voy a decir en verso, en poesía. Como yo soy poeta…
“ Rocío es muy bonita
le gusta ir a la escuela
con su señorita”
  
-         Claro seño, así se dice más bonito. Yo también quiero
-         A ver Damián…. “Se llama Damián y corre del alacrán”
-         Yo, YO…
-         Vale Paola escucha: “se llama Paola y nunca juega sola
-         Yo, Yo
-         Bien Gabriel: “Se llama Gabriel y salta con un pie
-         Yo, yo
-         A ver, Carlos Salgado: “se llama Carlos Salgado y le gustan los…. A ver, a ver…
-         Los helados seño
-         Que bien! Salgado-helados. ¡Estupendo! ¡Tú también eres poeta como yo, Daniel. A ver, otro poeta que haya en la clase
-         Seño, mira: “Se llama Elena y es una nena”
-         Muy bien, Daniel. ¡Menudo poeta que estás hecho!
A ver. “se llama Carlos Olivera y le gusta comer…?
-         Peras, seño. Me gustan las peras. ¡Ja ja ja!
-         ¡Bien, cuantos poetas! Pues hagamos nuestro poema de la clase. ¿Qué os parece?
-         ¡Vale y lo pegamos en la puerta para que lo lean todas las seños!
-         Y se lo contamos a mamá, ¿vale?
-         De acuerdo, manos a la obra. ESCRIBIMOS POESÍA.



        “ Soy Andrés y pinto en la pared
Soy Rebeca y riego las macetas
Soy Gabriel y salto con un pie
 Yo soy Celia Serrano
Y siempre te doy la mano”
Soy Marcos y me monto en ese barco”

        “ Soy Paola y nunca juego sola
Soy Damián y monto en un alacrán
Me llamo Elena y yo soy una nena
Soy Daniel y yo canto muy bien
Soy David y el barco es para mi”

       “Soy Rocío y nunca tengo frío
Soy Carlos Rebollo y me gusta comer pollo
Soy Carlos Salgado y me gustan los helados
Yo soy Paula y espanto a las arañas”

        Soy Carlos Olivera y me gusta comer peras
Soy Sofía y no duermo de día
Soy Adrián y yo reparto  el pan
Soy Blanca Torrado y yo nunca me enfado
Yo soy Diego y en el barco te llevo”


-         Y si le ponemos música?
-         Vale, la del barquito de cáscara de nuez, que nos trajo Rebeca

-         Muy bien ¡pues a cantar!. 












martes, 18 de junio de 2013

El monstruo glotón

Que fácil es poner un granito de arena en el castillo del cuidado del entorno, tan fácil como un montón de basura en el vertedero. ¿Por qué optarán nuestros pequeños de hoy? Parece que no, pero depende en parte de nosotros, padres y educadores, de nuestros principios, de nuestras ilusiones, de nuestras esperanzas y de aquello que transmitamos con ejemplo, con cariño y con alegría.  

Por lo tanto, es hora de comenzar. De comenzar jugando al juego de la naturaleza. Es hora de  conocer nuestra casa: la Tierra. Es hora de agradecer lo que ella nos da y guardar en nuestro corazón esas pequeñas experiencias que conformarán nuestro futuro y el del mundo.

Somos muy pequeños sí, pero es el mejor momento para iniciarnos a CUidar NUestro PLANeta.

Empecemos desde hoy
Bienvenidos a CUNUPLAN.

Todo comenzó aquí (pincha y verás)



Comenzaremos con algo muy sencillo, con un cuento, que desde casa y con el ejemplo de los mayores, podrán convertir en hábito.  


                 









martes, 15 de enero de 2013

Bienvenidos a mis brazos



Un nuevo grupo se acerca
un nuevo grupo ha llegado
y entre los restos quemados
que aún huelen a hoguera fresca,
intentan hacerse un nido
con los rescoldos ardidos
y sin encender la yesca.

Calor no falta, 
llama no queda,
y aunque me alumbre la estela
de segar vieja cosecha, 
con el brillo de esos ojos
que aferra y teje la leña,
con las  risas escondidas
que con timidez chispean
con los llantos y temores,
con dudas, con sinsabores,
inseguridad que acecha,
ingenuos pasos, dulces suspiros,
encienden al fin con tino
y prende la nueva gesta.

Y aquí juntos, apretados,
estamos ya preparados
para mantener el fuego
y soltar chispas al cielo 
entre júbilo y abrazos.

BIENVENIDOS A MIS BRAZOS 



                                             

martes, 6 de marzo de 2012

El hada Evolución




Es la reina de las hadas la que vive allí. La vigía incansable que entre polvo de estrellas, meteoritos y constelaciones surca el Universo con su escuadra de pequeñas hadas centinelas. Un día navegando de sol en sol descubrió un  furioso planeta que despedía chispas y fuego:
-Centinela Evol, te reto a que controles su furia. ¿Te atreves?
Montada en un meteorito y con un rayo de arco iris, la centinela Evolución,  atracó en sus orillas, inundando con polvo sigiloso de hadas todo lo que veía a su paso:
“A la de una, a la de dos y a la de tres el hada Evolución te viene a socorrer”







…Y la magia surgió. Al momento se fueron apagando los volcanes y el planeta se llenó de luz,  agua y seres vivos. Microorganismos, plantas, oxígeno… ¡Qué descubrimiento!

Pasó el tiempo y en el agua aparecieron  pececillos de mil colores. Vivían felices en su hogar hasta que un día Narcisa, uno de ellas, sacó su cabecita fuera:
-         ¡Oh, qué bonita es la tierra! Me gustaría…. ¡Uf!  ¡Que me ahogo! ¡Quiero conocerla! ¡Uf, que me ahogooo!
Cada mañana volvía a ese rinconcillo de donde contemplaba la tierra. Soñaba y soñaba hasta enmudecer. Buscaba ansioso el día que pudiera lograr salir a pasear por ella. Pero siempre ocurría lo mismo:
-         ¡Oh, qué bonita es la tierra! Me gustaría…. ¡Uf!  ¡Que me ahogo! ¡Quiero conocerla! ¡Uf, que me ahogooo!
La pececita estaba furiosa, echaba chispas y ardía de rabia hasta que un día: 







“A la de una, a la de dos y a la de tres, el hada Evolución te viene a socorrer”
         






-Pero Narcisa, tú sabes que no puedes salir del agua. Respiras por branquias y tampoco sabes caminar. Es imposible que salgas de ahí. Mira, tengo una idea. Cuando tengas hijitos, que ya estás en edad de merecer, a uno de ellos le pondré pulmones y patas, y este si podrá salir fuera del agua sin problema. ¿Qué te parece la idea?
         -Querida Evul, no está demasiado mal, pero ¿y si mi hijito no desea volver para contarme lo que ha visto fuera?. Nunca llegaré a saber como es la tierra.
         -Descuida Narcisa, yo me encargaré de que no tenga más remedio que hacerlo.
Y dicho esto, regó el lago con polvo de hadas y desapareció.
Con el tiempo, un pececillo travieso, no quería salir del huevo. Se sentía diferente y le daba vergüenza que los demás lo consideraran un bicho raro. Y efectivamente, tenía patas, y tenía pulmones. Podía permanecer largo rato en el agua, pero también fuera de ella.
         -Mamá, mamá. Soy tu hijo aventurero. Me voy a explorar la tierra. No se cuando volveré, ni si volveré algún día, pero siempre recordaré este lugar.
         -Adiós hijito, buena suerte.
Pero nada más alejarse unos metros, notó como su piel le picaba demasiado. Cada vez se ponía más y más seca.
         -¡Necesito volver al agua! No aguanto más este sol que quema mi piel de tritón. Y de dos brincos, consiguió regresar al lugar de partida.
-Mamá, mamá, he vuelto ya. No puedo estar lejos del agua mucho rato. Pero te puedo contar muchas cosas de ahí fuera.
Hablaron durante horas y horas y Narcisa parecía haber conseguido al fin su objetivo.
-Gracias Cuasimodo. Creí que nunca volverías.
Pero Cuasimodo ansiaba conocerlo todo. Era el vivo espejo de su madre. Soñaba y soñaba hasta enmudecer. Cada vez más furioso, echaba chispas y ardía de rabia,… hasta que un día:




“A la de una, a la de dos y a la de tres, el hada Evolución te viene a socorrer”









-Pero Cuasimodo, tú sabes que no puedes recorrerlo todo. Tu piel se seca y no podrás llegar nunca a lo más espeso del bosque. Mira tengo una idea. Cuando tengas hijitos, que ya estás en edad de merecer, a uno de ellos le pondré la piel dura, y este si podrá hacerlo sin problema. ¿Qué te parece la idea?
-Querida Evul, no está demasiado mal, pero ¿y si mi hijito no desea volver para contarme que ha visto fuera? Nunca llegaré a saber como es la tierra.
         -Descuida Cuasimodo, yo me encargaré de que no tenga más remedio que hacerlo.
Y dicho esto, regó el lago con polvo de hadas y desapareció.
Con el tiempo una anfibio muy traviesa no quería salir del huevo. Era demasiado rara para ese lugar, aunque se parecía a su hermano tritón, su piel era demasiado dura ¿y sus dientes?. ¡Dios mío, vaya dientes! A todos asustaría con su aspecto feroz y también a su papá Cuasimodo.
-Papá,  papá. Soy tu hija aventurera. Me voy a explorar la tierra. No sé cuándo volveré, y si volveré algún día, pero siempre recordaré este lugar.
         -Adiós hijita, buena suerte.
Se colocó un lacito de juncos en la cola y con un hatillo en la espalda decidió emprender su aventura. ¡Y qué aventura!. La cocodrilo Dandy recorrió casi todos los rincones, pero volvía a casa cada invierno porque no soportaba el frío helador y allí dormía al lado de Cuasimodo mientras recitaba, como una gran heroína, todas sus aventuras.
En poco tiempo, la tierra se llenó de reptiles cada vez más grandes y más grandes y más grandes, hasta que… los dinosaurios conquistaron el planeta.
         Pero Dandy ansiaba conocerlo todo, también la nieve del invierno. Era el vivo espejo de su padre. Soñaba y soñaba hasta enmudecer. Cada vez más furiosa, echaba chispas y ardía de rabia,… hasta que un día: 




“A la de una, a la de dos y a la de tres, el hada Evolución te viene a socorrer”                    

















-Pero Dandy, tú sabes que no puedes pasar mucho frío. Tu cuerpo se aletarga en invierno y no puedes subir a lo alto de la montaña nevada. Mira, tengo una idea. Cuando tengas hijitos, que ya estás en edad de merecer, a uno de ellos le pondré la sangre caliente, y lo cubriré con algún abrigo, así este si podrá hacerlo sin problemas. ¿Qué te parece la idea?
- Pero el abrigo deberá ser muy frondoso, Evul, porque en invierno hace demasiado frío.
- Si, verás: a unos los cubriré de un abrigo de pelos y a otros les pondré plumas, para que además de no pasar frío, también puedan volar y llegar  a la cima lo antes posible.
- Jo, ¡qué maravilla!. A mi me gustaría poder volar. Algún día me subiré encima de alguno de mis hijitos para que me lleve a la nieve en un plis plas.
- Entonces, si te gusta la idea, ¿a qué estamos esperando?
Cogió su varita para envolverlo todo con polvo de hadas pero, al momento, Dandy, que como buena aventurera era muy precavida, le paró la mano y le dijo:
         - Mira Evol, ¿no podrías conseguir que algunos de mis futuros hijitos no nacieran de los huevos? Ayer, al cocodrilo del Nilo le robaron los suyos y se quedó sin hijitos. Si a mi me ocurre eso, nunca podrán venir a contarme cómo es el frío de la nieve. Nunca llegaré a saber como es la tierra.
- De acuerdo. Mira: a los que nazcan con pelo les colocaré una bolsa en la barriga para que transporten a sus hijitos en sus aventuras, así no podrán robárselos nunca. ¿Qué te parece la idea?
Y dicho esto, regó la orilla del río con polvo de hadas y desapareció.






El tiempo pasó y nuestro planeta, estaba lleno de vida. Microorganismos, plantas y un montón de animales: anfibios, reptiles, aves, mamíferos y los temibles dinosaurios.
Un día, mientras parecía que todo se sucedía con normalidad, como cualquier otro día, en el cielo apareció una luz imponente que cada vez se hacía más intensa y grande. Todos miraban la espectacular bola de fuego. Silencio absoluto durante unos segundos. Unos segundo más… y un estruendoso meteorito chocó con nuestro planeta. El hada intentó pararlo, pero en vano. Era inevitable, nadie lo esperaba, pero ocurrió. La tierra tembló. Se rajó. Se llenó de fuego…y todos huían de allí. Pero, ¿adónde?.  Los más pequeños se escondieron pero los grandes… ¡Uf, los grandes! … Y los dinosaurios… se extinguieron.

El hada Evolución quedó desconsolada con la tragedia de su planeta azul. Pero era fuerte y pronto se repuso, igual que el propio planeta. Decidió seguir centinela de los seres vivos y velar siempre por las diferencias. Respetemos las diferencias. En ellas está la riqueza de la vida: 
        “A la de una, a la de dos y a la de tres, el hada Evolución te viene a socorrer”.




                               Queridos papis:

Estamos trabajando el tema de los animales y nos gustaría que nos ayudarais desde casa en las actividades que vamos a realizar durante dos semanas:
·        Rincón en la biblioteca de libros de animales
·        Elaborar una revista de animales atendiendo a sus características
·        Acuario y terrario con plastilina y cartón
·        Por último los colocaremos en la línea del tiempo según fueron habitando nuestro planeta
·        Día de la mascota (viernes 17 de enero)

Necesitamos:

  1. Si tenemos libros en casa sobre animales llevarlo a la  biblioteca de aula durante estas dos o tres semanas. No es necesario comprarlo
  2. Fotos nuestras  con algún animal, ya sea de granja o del zoo o de cualquier exposición a la que hayamos asistido
  3. Si tenemos algún mascota en casa o algún animal cercano, podemos llevarlo a clase el día de la mascota y enseñárselo a nuestros compañeros (no es necesario que compremos ninguno) Tendremos que hablar de los cuidados que requieren, por lo que podemos ensayar previamente en casa. Deberíamos llevarlo en un jaula para mantenerlo en el aula toda la mañana. Si la mascota es demasiado grande podemos llevar una foto de ella.
  4. Rellenar una ficha en tamaño A-3 del ……….
Escribirle debajo los siguientes datos:  (podemos sacarlos de Internet, pero si es posible, queremos colaborar en la búsqueda y  rellenar los datos con nuestra letra)






NOMBRE :…………………………………………………………………
TIPO SEGÚN REPRODUCCIÓN (anfibio, pez, reptil, ave o
                                           mamífero)
ALIMENTACIÓN (carnívoro o herbívoro)
       PAISAJE DONDE VIVE (sabana, selva, desierto, mar, río,     
                                          Dehesa, montaña, polo)
       ALGUNA CURIOSIDAD




                              ANIMALARIO  DE  PLASTI